lunes 1 de noviembre de 2010

La soberbia, mala consejera señor expresidente.



Para nadie es un secreto que el pasado gobierno 2006-2010 en Costa Rica, fue uno de los pocos en la historia reciente de nuestro país donde se acentuaron y marcaron grandes diferencias entre el gobernante de turno y nuestra Conferencia Episcopal.

No se trata de añorar el mal llamado matrimonio Iglesia-Estado que tanto daño nos ha hecho a lo largo de la historia de la Iglesia. Pero tampoco, caer en la chabacanería o la prepotencia que se reflejó en el segundo periodo gubernamental del señor Arias Sánchez, premio Nobel de la Paz 1987.

Baste recordar unos pocos episodios:

· Solo unos meses después de haber asumido el poder, Arias visitó al Papa Benedicto XVI para entre otras cosas, pedirle un cambio en la moral sexual de la Iglesia, pues según él, la Iglesia tiene que cambiar en materia de sexualidad, pues es la culpable de muchos males de la sociedad. Arias pensó que el Papa tenía que obedecerle de inmediato, pues era "un genio" quien se lo estaba diciendo.

· La rabieta cuando el tema del TLC entre Costa Rica y los Estados Unidos, porque nuestros prelados se negaron a apoyar abiertamente una decisión que por referendum debíamos elegir los ticos. Luego de la negativa episcopal, prácticamente les exigió a los Obispos de nuestra Conferencia Episcopal que no permitieran a los sacerdotes pronunciarse sobre el tema. Y cuando varios sacerdotes del país firmaron un documento en contra del TLC, esperó el entonces presidente de Costa Rica, una reprimenda pública a esta porción del clero, que por no llegar, abrió más la brecha Iglesia-Estado, pues amenazó hasta llevar el caso al Vaticano…

· Iglesia y los pobres: El 04 de mayo del 2009, dediqué un post a este tema, por lo que los refiero a él, para profundizar y si quieren un poco más, también el de un día después.

· El tema de la minería a cielo abierto Crucitas, que le llevó a decir que en esa materia nuestros prelados no debían opinar, pues no conocían del tema ya que él estaba al tanto de que el alto clero conoce de teología, pero desconocía que supieran de geología… Esto y el “zapatero a tus zapatos” lanzado a los Obispo dejó clara su indiferencia frente a los problemas del país, pues era más importante mantener su ego presidencial.

· Pocos meses antes de irse del gobierno, para quedar bien con los grupos de homosexuales no le bastó con decir que la homosexualidad la manda Dios, sino también que el celibato es un error de la Iglesia católica, opinando en una materia en la que él no es conocedor, pero donde se sintió con todo el derecho de hacerlo, olvidando que él mismo calló a los que pastores de la Iglesia, porque según sus pobres criterios, éstos no tenían autoridad para referirse al tema de la mina, pues no eran expertos. Para Arias lo que es bueno para el ganso NO lo es para la gansa. ¿Y el zapatero a tus zapatos, dónde quedó?

Finalmente, en las últimas semanas, sigue asombrando la actitud del Nobel de la Paz del 87, que frente a los críticas bien fundamentadas que han surgido sobre su accionar presuroso al final de su mandato, para inaugurar lo que no estaba terminado o siquiera iniciado, de nuevo surge una frase célebre, pero llena de soberbia y no humildad como se requeriría en estos casos: primero se congelará el infierno antes de que se puedan comprobar las acusaciones falsas que me levantan”.

Le estará quedando grande el Nobel con los años a este señor?